La Geografía - Descripción general

 

Localización de Castaño del RobledoDatos geográficos:

 

Altura sobre mar: 738 m
Coordenadas: 7º17’41” W, 37º53’37” N
Superficie del término municipal: 1290 Has.
Población: 192 (2003)
Dista de Sevilla 102 Km. y de Huelva 97 Km.

 

Castaño del Robledo se encuentra localizado en el corazón de la Sierra de Aracena que es a su vez parte de la Sierra Morena. Toda esta cadena montañosa forma el borde meridional de la meseta que es un resto de la orogénesis herciana convertido en penillanura. El plegamiento alpino elevó todo el borde y la erosión los modeló en lo que conocemos hoy como Sierra Morena. Los suelos del término municipal de Castaño pertenecen al período cámbrico y consisten en una gran banda de calizas y sucesivas fajas de rocas volcánicas básicas y ácidas. En consecuencia se trata de en su mayoría de terreno pobre, “tenaz, flojo, pedregoso, pizarroso” -> (Madoz, 1850) <-, que además sufre la constante erosión a causa de las lluvias fuertes y las heladas de invierno. Como en toda la Sierra de Aracena las formaciones cársticas retienen el agua y lo dejan aflorar durante todo el año en forma de manantiales y fuentes, lo que posibilita el mantenimiento de huertas de regadío en los terrenos aluviales de los valles y en su laderas suaves.

Su sitación en el corazón de la Sierra y la protección por los montes El núcleo urbano se encuentra situada encima de un valle que forma una especie de pequeña hondonada dentro de la sierra. Hacia el suroeste está la Loma de Carrascal, hacia el sureste el Castaño o Riscos Altos, con 962 el pico más alto de la Provincia, pero lo más importante es el Cerro del Picote al norte que protege el pueblo de los vientos gélidos. Por estas razones, el microclima de Castaño es algo más suave que en otros pueblos circundantes, menos frío en el invierno y más templado en verano. En el valle donde se encuentra localizado el pueblo se fueron acumulando la denudación de los cerros y las sierras cercanas, originando suelos profundos que han permitido el desarrollo de una agricultura de huertas. Aparte del ruedo típico de pequeñas huertas alrededor del núcleo existen explotaciones agrícolas a todo lo largo del Valle donde junto a manzanos, nogales, melocotoneros y ciruelos se siembran patatas, tomates y otras hortalizas.
La Sierra es la primera barrera para los vientos húmedos provenientes del Atlántico, lo que provoca las abundantes precipitaciones que oscilan alrededor de los 1200 mm anuales.. Sin embargo el pueblo se encuentra todavía dentro de un clima mediterráneo con veranos más bien secos e inviernos lluviosos. La rigidez del clima invernal se ve suavizado por la influencia del cercano océano. A pesar del la altura sobre mar de 738 metros es muy raro que haya -> una nevada <- y las 2 a 20 heladas anuales suelen ser por la madrugada y no durante el día. El aire en general es seco. Precisamente estas características conforman las condiciones óptimas para la curación de los productos del cerdo.

Foto aerea de Castaño

Actualmente el bosque autóctono(1) y propio de la Sierra se conserva sólo en las zonas de más difícil acceso como los Riscos Altos. Como consecuencia de la repoblación y la demanda de Sevilla fue sustituido en su mayoría por castañares(2), aunque hoy se encuentran también pinares para satisfacer a la industria maderera. Existen zonas de huertas en franco regreso por el paulatino abandono del campo.

Plano general de la sitación

(1)"... han tornado a talar y a quemar los dichos robledos y despoblar los robles y maderas dello /.../e llevando las dichas maderas a vender fuera del término e juresdicción de la dicha cibtat, e cortando los robles e enzinas e otros árboles para fazer dellos carbón". cit. según Mª Virtudes Fernández Chavero, El Castañar: Nuestro Bosque Artificial, Aracena 1997.

(2)Sirva de ejemplo que el Ayuntamiento de Aracena favorece en 1731 a los vecinos que descepen o descuajen el monte bajo para plantar castaños con una exención de las derramas o repartimientos de contribuciones municipales por diez años "porque dichos montes bajos sólo sirven para abrigo a lobos, jabalíes y otros animales muy dañosos a la agricultura". Pérez Embid, Aracena y su Sierra, Huelva 1995