La Geografía - Descripción general

En las fuentes antiguas aparece con mucha frecuencia el término "vecinos" La expresión "vecino" es de difícil definición. Aparece en todos los censos de la población en Castilla como unidad con puros fines fiscales y tributarios. Se trata de la cabeza de familia o de la casa. Consiguientemente no basta con conocer el tamaño medio de la familia para calcular, también hay que tener en cuenta cuantos vecinos viudos/viudas y solteros/solteras había. No hay unanimidad entre los expertos sobre el coeficiente idónea para la conversión de vecinos en habitantes. Así Domínguez Ortiz multiplica el número de vecinos por 4,5 para calcular la población de Sevilla en 1588 (La Sevilla del siglo XVII, p.68), mientras Núñez Roldan (En los confines del Reino,p 88 ss.) propone el coeficiente de 3,60 para la Sierra de Aracena en caso del censo de 1752. En el caso de Castaño disponemos en P. Madoz de las cifras de 264 vecinos y 1063 habitantes en 1850 que da un coeficiente de 4,04. A partir del censo de Aranda (1768) se sustituye el concepto de vecino por el de habitantes con lo cual ya tenemos datos exactos de la población. Para las estadísticas de este trabajo y poder equiparar las cifras antes de 1768 con los posteriores a esta fecha vamos a multiplicar los vecinos por 4 para obtener la cantidad aproximada de la población.

 

Año Habitantes                Observaciones
1485 52 Guerra de Granada
1486 44
1489 32
1512 76  
1700 200 Privilegio del Villazgo
1713 168 Censo de Campoflorido (1)
1723 396 Juan Simón Zapata
1744 600  
1752 792 Catastro de Ensenada
1768 772 Primer censo completo
1787 870  
1795 920 Cuestionario de Tomás López
1842 1.063 Fuente: Instituto Andaluz de Estadística, SIMA
1860 1.185
1877 1.332
1887 1.402
1897 1.350
1900 1.188
1910 725
1920 811
1930 534
1940 575
1950 509
1960 429
1970 292
1981 226
1991 195
2001 194

 

 

Notas:

(1) El censo de Campoflorido hay que tomar con mucha precaución dada su finalidad fiscal y la práctica del pago de los impuestos mediante encabezamiento . (González-Sánchez, p. 559)